Ser una persona Emprendedora hoy en día “está de moda”, casi todo el mundo piensa que es cuestión de decisión y el que menos ha conversado con un vecino o amigo que ha sacado su pequeño negocio adelante; cuando lo escuchamos, inconscientemente sentimos envidia por su estado, pero nos preguntamos: ¿Podremos también salir adelante?, ¿Nos iría bien si lo hacemos?, ¿Cuánto tiempo nos tomará?, ¿Por cuánto tiempo podremos sobrevivir?

Éstas y un millón de interrogantes adicionales nos atacan y nos ponemos a analizar si esa sería una opción, mucho más cuando repentinamente nos encontramos al filo de nuestra zona de confort, analizamos nuestra situación actual y concluimos que no somos felices en el lugar de trabajo, pero nos quedamos porque no tenemos nada más que hacer o peor aún, víctimas de los despidos masivos nos hemos visto envueltos en la triste situación de tener que abandonar nuestro refugio estable y estamos en medio de la nada sin saber por dónde tomar.

Es aquí cuando se nos cruza por la mente una idea y pensamos que todos somos Emprendedores, tal vez solo es necesario no tener miedo al fracaso pensamos, o ser una persona sin responsabilidades u obligaciones que cumplir y nos podemos dar el lujo de abandonar un trabajo fijo para aventurarnos a tener nuestro negocio propio.

En teoría toda persona que tenga un sueño por cumplir, una meta a donde llegar, todo aquel que no es feliz con lo que tiene hoy y desearía estar en otro lugar es un potencial Emprendedor, pero para lograrlo necesitamos algunas facultades que nos ayudarán a pasar por este proceso más fácilmente, sin embargo para iniciar este proceso debemos prepararnos.

Haber superado nuestro período de luto, cerrar círculos en paz sin dejar nada pendiente, con la intensión de limpiar nuestra existencia de resentimientos, miedos, rencores y sobre todo con el deseo de iniciar de nuevo a escribir la página de un nuevo capítulo en nuestras vidas.

Luego y en breves palabras, debemos calcular un presupuesto estimado y concluir si podremos sacar nuestro negocio y por cuanto tiempo, si no tenemos mayor problema al dejar de recibir ingresos y esperar a que empiece a dar frutos, este periodo es de por lo menos seis meses, todo esto siempre que se hayan hecho los deberes correctamente y el negocio o producto que ofrecemos es una solución a la vida del cliente potencial en algún aspecto.

Y por último y más importante, dar el gran paso…para este momento estamos a punto de ser Emprendedores y debemos analizar si contamos con aquellas cualidades, que por supuesto se aprenden con el tiempo, se desarrollan con la experiencia y se vuelven parte de nuestros hábitos de vida tarde o temprano, estas son:

Decisión, tener una idea clara de lo que vamos a hacer y trabajar en ella como si fuera nuestro hijo, con dedicación, esmero y cuidado; hay que investigar el mercado, las posibilidades y el entorno, incluyendo a la competencia: siempre es bueno saber qué hace  y que no hace nuestra competencia, para hacerlo nosotros

Tenacidad y las ganas de salir adelante, poner todas las energías y esfuerzos para que el negocio funcione, analizar dónde se encuentra nuestro público y como llegar a él directamente, pues lo ideal es establecer una estrecha relación.

Paciencia y un colchón para sobrevivir, y sobre todo empezar con lo mínimo esencial para funcionar a manera de plan piloto que será sujeto a cambios y mejoras, de ahí mucho trabajo, esfuerzo y constancia para crecer poco a poco

Un Plan B, siempre es una buena idea, debemos contar con un haz bajo la manga, una Estrategia en caso de crisis o una segunda idea que puede ser explotada y desarrollada a continuación.

Reuniendo todo este conjunto de consejos puedes concluir si estás listo, si tienes la madera para convertirte en un Emprendedor, sin olvidar que es muy probable que no tengas éxito al primer intento, debes insistir y volver a insistir las veces que sea necesario, sin embargo si nos hemos enamorado de nuestro negocio, del producto que vendemos o de la actividad o servicio que prestamos y lo hacemos con la total seguridad que cumple con lo que el público quiere, tarde o temprano llega el día en el que empiezas a ver los frutos, empiezas a recibir pedidos o la gente viene a ver lo que tienes porque alguien le recomendó tu servicio.

El esfuerzo y sobre todo el trabajo rinden sus frutos,  lento pero seguro llegas a tener un ingreso que te anima a seguir soñando, a buscar cómo puedes mejorar, ese es el momento en el que descubres que te has convertido en un Emprendedor, en una persona que sale día a día con un objetivo en su mente, entregar su vida por su sueño.

Ya lo decía Steve Jobs “Si tu no trabajas por tus sueños, alguien más te contratará para que trabajes por los suyos”, por lo tanto…Qué quieres ser de hoy en adelante?

Esperamos haber dejado en tu interior la inquietud acerca de lo que hacer con tu futuro, si te ha parecido interesante este tema o quieres hablar de algún otro tema de interés no olvides poner tus comentarios y estar pendiente de los siguientes temas que publicaremos.  Que estén bien y hasta la próxima!!!

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